Ahora nos intiman, no por facturas apócrifas, sino porque nuestros proveedores no "tendrían" (en potencial) capacidad técnico económico y nos invitan a rectificar. ABSURDO.
Cuando el Fisco reclama deudas que ya no existen: cómo una empresa hotelera logró levantar embargos y neutralizar una ejecución millonaria.
La presión fiscal puede golpear duro — y cuando llega en forma de embargo sobre las cuentas